2009/01/05

Autopista Center

Tocamos en Autopista Center, un galpón infame si se lo mira bien pero con la capacidad necesaria para albergar a nuestra gente. En los últimos meses hemos recibido propuestas realmente desopilantes. Poli llegó a hablar con un tipo que le ofrecía un predio en Moreno, un descampado no tan lejos de la estación, donde solo habría que trasladar unas vacas que pastan por ahí para que todo quede dispuesto para un show. Otro personaje, este me lo crucé yo a la salida de un ensayo. Me habló de un estacionamiento subterraneo inmenso en la zona de Congreso donde entrarían mas de seis mil personas. Estas son algunas de las trasnochadas ideas de la cohorte de ventajeros que se nos vienen colgando de los brazos desde hace ya algún tiempo. Poli ya inició contactos con diversos clubes que poseen estadios cerrados más o menos en condiciones. Todavía no nos animamos a una cancha como la de Vélez.
Como suponíamos Autopista Center explotó. Más o menos lo empezamos a intuir unos días después de largar la venta de entradas cuando los chicos de Mannys nos llamaron desesperados para que le llevaramos más entradas. Desde temprano las bandas comenzaron a copar el barrio de Floresta, así me lo contaban los allegados que iban llegando hasta acá. Horacio los describía como pequeños picnics en las esquinas de Floresta, algunos de ellos con varias horas de viaje desde ciudades del interior. Paran en cada lugar a tomarse una birrita. En general son respetuosos con los bolicheros, cierto código barrial de no zarparse con la vieja que les vende la cerveza, distinto a lo que ocurre a veces en las zonas de grandes supermercados donde a veces se produce algún tipo de disturbio. Más tarde coparon una serie de parrillitas de la avenida. Ya había caído la noche y los más achispados salían de las parrillas y cortaban el tránsito de la avenida con bailes y cánticos. Llegaron los milicos hasta acá y le dijeron a Semilla que fue el que casualmente los recibió que si por favor no le hacían el favor de hacer entrar a todos esos chicos que cortaban la calle. Semilla que poca cara de padre tiene sentía que le estaban reclamando por unos hijos quilomberos. Decidimos abrir las puertas un rato antes y todo el arsenal gargantil de aliento redondo, se trasladó dentro del lugar.
Skay me propuso acompañar no solo con el punteo de su guitarra los cánticos de los chicos sino con la banda entera, de principio a fin ya sea “teque –teque” o “señores dejo todo”. Le dije que cuando se brinde la oportunidad prueben a ver si sale. Me miró entusiasmado y se apresuró a comentárselo a Sergio y a Walter.
El show salió bien pese a que el sonido era una garcha. La acústica era imposible. Creo que apenas logramos un ruidito pero a los chicos esto parece alcanzarles. Tienen y contagian tanto fervor que hace que se rellene cualquier bache. Cantan todos los temas hasta desgargantarse. Ellos son mi retorno más fiel. Esto al contrario de disiparme o aflojar mi voz me sumerge en la más briosa de las sangres rejuveneciéndome muchos años. Los veo aullar, los veo lobos y se eriza mi piel se platina mi garganta para emitir los alaridos más lustrosos que de ella puedo arrancar. Es único ver a esa marcha sudorosa cantar, cantar y cantar lo que enigmáticamente suponen sin lugar a dudas marchas triunfales.¿Las letras? No necesitan comprenderlas. Solo necesitan que sean ellas las que los comprendan a ellos.

2 comentarios:

diegaucho 86 dijo...

Ese fue el primer recital que fui a ver a Los Redonditos, alla en Floresta en el 91 y sencillamente fue espectacular en todo sentido, literalmente no entraba un alfiler los pibes bajaban por la autopista 25 de Mayo sobre los ventanales de la gente que habia, es un recuerdo muy lindo que tengo...

Anónimo dijo...

Fui y junto con el de Junin 3/9 fue de los peores de Solari/Redondos que vivi. El lugar era irrespirable y esas columnas en el medio eran para dinamitar!
Pero aquella vez era un nene ahora ya no me hiervo facil