2008/11/24

Desde el Piso 93

Hacía un tiempo bastante prolongado que no me encontraba cara a cara con el Rafa Hernández, hablamos sí algunas veces por teléfono o nos hemos mandado mensajes a través de nuestros nómades amigos en común, pero hacía rato que nos nos veiamos las caras. Creo que la última vez que lo ví fue unos pocos segundos en las puertas de Airport a la salida de uno de nuestros shows donde apenas nos dimos un abrazo para cada cual por su camino continuar con su rumbo.
Hace unos días me lo choqué de casualidad a la salida del dpto. de Gustavo Gauvry mientras el Rafa caminaba para la radio y yo terminaba de acordar con Gustavo las nuevas fechas de grabación en Del Cielito. Allí fue que entre charlas atrasadas por el tiempo, diálogos retomados desde algún punto perdido de la noche sin perder su tono original como si no se hubiera visto interrumpida en ningún momento y donde en este caso continuámos analizando algunos aspectos de la mística compositiva de los Travelling, me invitó a su programa haciendo extensible por suspuesto la invitación a Skay y los demás chicos que por estos dias están tocando en la banda.
Así que el domingo a las 9 de la noche partimos para la RocknPop con Skay y el resto de la banda.
El Rafa nos esperaba con su elegancia habitual de anfitrión y como cada vez que los hemos visitado con algunas delicadas vituallas de origen chino y mejor que esto aún a un costado de la mesa de transmición una verdadera licorería solo apta para paladares e higados exquisitos. Llegamos demasiado temprano y escuchamos el final del programa anterior “London Calling” leí que se llamaba en un cartel pegado en la puerta donde unos pibes vestidos totalmente de negro hablaban de Depeche Mode como si de los Beatles se tratara. Por suerte enseguida se hizo la hora de comenzar el programa. El Rafa es un gran conductor radial, de la escuela del peruano Guerrero Martineitz, inteligencia, seducción en la palabra y una extraña serenidad revolucionaria que parte del centro de su voz y se instala en todo el ámbito cerebral de quien lo escucha con atención. Tiene la enorme capacidad de citar a Artaud o a Nietzche sin que se le mueva un pelo como si de algo cotidiano se tratará, igual que si estuviera dejando escapar las verdades mas obvias que conciernen a este mundo y no sentencias y expresiones, aforismos y epigramas que van provocando una pequeña fisura en la capa mas delgada que envuelve al mundo y creando bellas urticarias en las subjetividades de quienes las escuchan. Creo que allí, en su naturalidad de freak, radica el gran secreto de su magia.
Cada vez que nos invita a su programa el Rafa nos conmina de antemano para que traigamos buena parte de la música que nos gusta, los viejos discos clásicos del rock donde Skay o yo resaltaremos algún tema olvidado de Elvis o de Chuck Berry, alguna perla inédita de Zeppelín algún vivo de Hendrix que hemos conseguido a través de los amigos viajeros o cosas que estamos escuchando en ese momento como bandas inglesas o americanas no tan conocidas que uno tiene el oficio satisfactorio de investigar . Esa, la de amenizar la velada con nuestros gaiteros preferidos es casi siempre la gran excusa para venir con gusto al programa. El Rafa nos suele presentar como grandes pedagogos de lo que llamamos buen rock. Esta tarde antes de venir al programa y tratando de ser dignos del mote honorifico con que nuestro amigo nos condecoró, me pase buena parte del domingo buscando discos y cassettes con canciones que sorprendan a los pibes de las nuevas generaciones. Renegué y puteé hasta el infinito cuando no encontraba lo que buscaba como la cinta de “The Pirats” con “El Blues de la Vaca Lechera” y “Oro y plata” de Bono Vox. Al fin aparecieron. Skay también trajo lo suyo. Pareciamos dos adolescentes con sendas pilas de discos bajo el brazo. Habíamos quedado que para no repetir los discos que traeríamos a la radio yo me dedicaria a seleccionar a los americanos y Skay a los ingleses pero después de un largo trajín selectivo mi selección terminó incluyendo a una verdadera legión extranjera del rocanroll. Tuve la premisa de buscar cosas que habitualmente o casi nunca pasan en la RocknPop, en realidad no las podrían pasar porque no las tienen, salvo algunas rarezas que Lalo o Boby Flores traigan de su colección particular, en la radio salvo escasas excepciones y eso que esta es una de las emisoras más dedicadas al rock están los discos que por estos días están en todos lados, el rocanrol más estandarizado del planeta, por eso es que nos gusta mucho venir a mostrar canciones desconocidas. A veces creo que nos atrae mucho más eso, la excusa de venir a escuchar buena música con un viejo amigo como el Rafa que a hablar del próximo disco de los Redonditos.
Le prometí al Rafa que le llevaría algunas tomas de lo que será nuestro próximo disco, a decir verdad las últimas tomas de consola que Gauvry autorizó, solo para mostrar en círculos íntimos: “Un Pac-Man en el Savoy”, “Esa estrella era mi lujo”, “El Sniffer” y “Ropa Sucia”. Piso 93 tuvo la exclusividad. La charla con el Rafa fue como siempre de los más cordial y distendida como si nos encontraramos en una de las mesas del Británico. Nada de solemnidades ni rigideces. Como siempre gasté mi lengua en miles de palabras, arriesgando conceptos, intentando ser la voz de Patricio Rey para explicar las posturas sobresalientes de la banda. El Rafa estoqueaba con su florete verbal a Skay y a Semilla por que hasta ese momento no habían emitido una sola palabra. Son así de callados los chicos, Skay puede pasar horas y horas en aguda contemplación auditiva de los que dicen los demás. Se deja estar sobre la base de su silencio sin dar más opiniones que unas significativas inclinaciones de cabeza ora hacia adelante ora hacia sus costados, todo esto acompañado de una gama de fruncimientos de labios y de párpados que, los que desde hace años estamos cerca de él, ya creemos haber decodificado como la gramática central de su particular idioma. Cuando interviene siempre es para poner las palabras un poco más allá, igual que si portara en la punta de su lengua el son de unas raras y encendidas sentencias étereas. Mudras que levitan desde su sangre rocker. Siempre tuve la sensación de que Skay es el “escuchado” del que habla Yupanqui, esa especie de gurú de las tribus del norte, que se pasaba el día entero en silencio escuchando con atención distraída los dialogos de la tribu para temporalmente reunirlos y mientras bebía chicha, soltar todas las impresiones que las voces le habían causado, una especie de chamán o de psicologo de las comunidades indígenas intentando perfeccionar la interrelaciones humanas y cosmogónicas de quienes la componen. Anoche por ejemplo estuvimos un buen rato con el Rafa hablando del crecimiento del público. Nos preguntaba si pensabamos aprovechar como Soda Stereo para salir de gira por Latinoamérica a mostrar lo nuestro. Mientras yo le respondía con una negativa insulsa y previsible para el que nos conoce Skay soltó sus primeras palabras magistrales, con todo el encanto de un extraterrestre enamorado dijo dirigiendose simbolicamente a los pibes que escuchaban la radio, que no había ningún interés en salir a tocar afuera del país: “La gira es hoy, acá y para ustedes...”

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Andrés : London Calling fue un gran programa. Aunque es muy probable que toda la militancia dark del programa no le causara mucha simpatía al Indio.

sandyflowers dijo...

Cuantos recuerdos!:"Piso 93",recuerdo escucharlo nombrar,yo en aquella epoca en que empezaba la rockandpop escuchaba el programa de Mario Pergolini,"Malas companias",me divertian mucho con las radiocomedias(se dice asi?),yo tenia 18 años,estaba cursando el CBC de Arquitectura,despues venia el programa de Bobby Flores(si mal no recuerdo)quien muchas veces fue mi cia con buena musica en la madrugada mientras estudiaba...El famoso boliche de av.Cabildo!no tuve oportunidad de conocerlo,pero sabia de su existencia.Te soy sincera,estoy con el diccionario en la mano:¡cuantos sinonimos te gusta utilizar!aproposito,busque el significado de apocrifos,y estoy con dudas:sera cierto que lo conoces a Skay???